El más conocido, aunque no el único, es el hijo de Esteban González Pons, que con 25 años fue «representante en España» de la megaempresa de Putin: Gazprom, la empresa estatal rusa de gas controlada por el Kremlin.
Como se ha indicado, mientras su padre era vicesecretario de Institucional del PP y vicepresidente del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) desde 2014 y también vicepresidente del PPE en 2022, con un rol centrado en la supervisión de fondos europeos y relaciones con Estados Unidos y Latinoamérica, su hijo era representante de Gazprom.
Concretamente, Esteban González Guitart, hijo de Esteban González Pons, fue representante legal de la filial española de entre octubre de 2017 y diciembre de 2019. González Guitart, nacido en Valencia en 1992, tenía 25 años cuando fue nombrado apoderado de GP Exploración y Producción S.L., la sociedad con la que Gazprom opera en España desde 2008. Este nombramiento se formalizó mediante un poder notarial el 10 de octubre de 2017, inscrito en el Registro Mercantil el 22 de noviembre de 2017, y se renovó en 2019, desde el 27 de marzo hasta el 31 de diciembre de ese año.
En ese período, González Guitart trabajaba como abogado en el bufete internacional Baker & McKenzie, que prestaba servicios a la filial española de Gazprom. Según él, su designación como apoderado fue un trámite habitual en grandes despachos, y afirmó no haber tenido relación directa con la empresa ni haber actuado efectivamente en su representación, llegando a decir que se enteró de su rol cuando fue contactado por OKDIARIO en diciembre de 2023. Sin embargo, esta explicación ha sido cuestionada, ya que Gazprom, una empresa estratégica para Rusia y utilizada como herramienta de influencia geopolítica por Vladimir Putin, difícilmente confiaría su representación legal a alguien sin un vínculo de confianza con sus directivos, como Sergey Viktorovich Tumanov y Andrey Nikonov, ambos hombres cercanos al Kremlin. Nikonov, por ejemplo, fue agregado de la Embajada de Rusia en Madrid entre 1996 y 2000.
La filial española de Gazprom, de la que González Guitart fue apoderado, también opera en Bolivia, donde tiene su principal fuente de ingresos desde 2010, tras las expropiaciones de empresas como Repsol bajo el gobierno de Evo Morales. Durante ese tiempo, González Pons tenía entre sus funciones en el PPE relaciones institucionales con Iberoamérica, lo que añade otra capa de controversia.
La explicación de González Guitart de que desconocía su rol como apoderado parece poco creíble, dado el nivel de control que Gazprom ejerce sobre sus representantes legales, especialmente en un contexto donde la empresa es un instrumento de poder político del Kremlin. Además, la coincidencia temporal con el cargo de su padre en el Parlamento Europeo plantea serias dudas sobre un posible conflicto de intereses, especialmente considerando el acceso de González Pons a información y contactos internacionales. La falta de transparencia del PP y el silencio mediático en España sugieren un esfuerzo por evitar un escándalo mayor, mientras que la atención en Polonia indica que el caso podría tener implicaciones más amplias en la política europea, especialmente en un momento de tensión con Rusia por la guerra en Ucrania. Sin embargo, la ausencia de pruebas documentales públicas sobre pagos directos o acciones específicas de González Guitart en nombre de Gazprom deja el caso en un terreno especulativo, aunque las circunstancias son, como mínimo, sospechosas.
Gerhard Schröder: canciller alemán
Gerhard Schröder, quien fuera canciller de Alemania entre 1998 y 2005, ha protagonizado una de las transiciones más controvertidas de la política europea reciente al convertirse en un actor clave para los intereses energéticos de Rusia, especialmente bajo la órbita de Vladimir Putin. A pesar de la guerra desatada por Rusia en Ucrania en febrero de 2022, Schröder ha mantenido vínculos con empresas energéticas rusas, lo que ha generado críticas generalizadas y ha puesto en tela de juicio su legado político y ético. A continuación, se desarrolla su trayectoria, su relación con Putin, y el impacto de sus decisiones en el contexto de la guerra y las relaciones energéticas entre Europa y Rusia.
El inicio de la relación con Rusia y el proyecto Nord Stream
Durante su cancillería, Schröder desarrolló una amistad personal con Vladimir Putin, quien asumió la presidencia de Rusia en 2000. Esta relación se fortaleció con el tiempo, a pesar de las crecientes críticas hacia las políticas expansionistas de Putin. Uno de los proyectos más significativos de esta colaboración fue el gasoducto Nord Stream 1, que conecta directamente Rusia con Alemania a través del mar Báltico, evitando países de tránsito como Ucrania y Polonia. Schröder fue un firme defensor del proyecto, argumentando que garantizaría la seguridad energética de Alemania y Europa al diversificar las rutas de suministro de gas. El acuerdo para Nord Stream 1 se firmó en las últimas semanas de su mandato, en noviembre de 2005, lo que levantó sospechas de conflicto de intereses.
Profundización de los lazos con las energéticas rusas
Tras Nord Stream, Schröder expandió su relación con las empresas energéticas rusas. En 2017, fue nombrado presidente del consejo de administración de Rosneft, la mayor petrolera estatal rusa, un cargo que le reportaba unos 350.000 dólares al año. Rosneft, sancionada internacionalmente por el rol de Rusia en la crisis de Ucrania de 2014, se benefició de la experiencia y los contactos de Schröder en Europa. En 2019, Schröder y su esposa organizaron la Nordstream Race, una competencia de vela que culminó en San Petersburgo, cerca del gasoducto, un evento que simbolizó su compromiso con los proyectos energéticos rusos.
En febrero de 2022, semanas antes de la invasión rusa de Ucrania, Gazprom nominó a Schröder para su junta directiva, un puesto que estaba programado para formalizarse en junio de ese año. Esta nominación desató una ola de críticas en Alemania y Europa, especialmente porque Schröder, en un podcast, acusó a Ucrania de “hacer sonar los sables” frente a la acumulación de tropas rusas en su frontera, una declaración que muchos interpretaron como una defensa de Putin. La canciller Angela Merkel, en 2017, ya había criticado a Schröder, diciendo: “No creo que lo que está haciendo el señor Schröder esté bien”. Su sucesor, Olaf Scholz, también se distanció, afirmando en febrero de 2022: “No quiero su consejo”.
La guerra en Ucrania y la postura de Schröder
La invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022 marcó un punto de inflexión en la percepción pública de Schröder. Mientras Europa y Estados Unidos condenaban la agresión de Putin y aplicaban sanciones a Rusia, Schröder se mostró reacio a cortar sus lazos con las empresas energéticas rusas. En abril de 2022, en una entrevista con The New York Times, Schröder se negó a hacer un “mea culpa”, declarando: “No es mi estilo”. Aunque calificó la guerra como un “error” de Putin, se abstuvo de condenar directamente las atrocidades, como la masacre de Bucha, diciendo que “debe investigarse” y que no creía que Putin hubiera ordenado personalmente los asesinatos de civiles.
A pesar de la presión pública y política, Schröder mantuvo inicialmente sus cargos en Rosneft y Nord Stream AG. Sin embargo, la indignación en Alemania creció: su oficina parlamentaria renunció en protesta, y el club de fútbol Borussia Dortmund, del que era fan desde niño, exigió una declaración clara contra Putin, lo que llevó a Schröder a cancelar su membresía. En mayo de 2022, el Bundestag decidió retirarle su oficina y personal financiados por el contribuyente, que costaban unos 419.000 euros anuales, argumentando que ya no cumplía con obligaciones como ex canciller. Schröder conservó su pensión (unos 100.000 euros al año) y su seguridad personal, pero el mensaje fue claro: su relación con Rusia era inaceptable.
Hasta aquí hemos visto como líderes europeos con influencia en Europa han mantenido relaciones estrechas con Rusia y sus intereses, en el caso de Pons, cabe suponer que Putin lo utilizaba para sus intereses en Latinoamérica, concretamente a través de sus lazos con Bolivia. Pasemos a la balanza de resultados entre la compra de gas ruso, que implica financiación “indirecta” a la guerra que Rusia mantiene con Ucrania y lo que Europa ha aportado a Ucrania en su defensa contra el ataque ruso.
Gasto de Europa en la compra de gas ruso
Europa ha tenido una dependencia histórica del gas ruso, especialmente a través de Gazprom, la empresa estatal rusa que monopoliza las exportaciones de gas. Antes de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Rusia suministraba más del 40% del gas importado por la Unión Europea (UE), con países como Alemania, Austria y Latvia dependiendo en más del 80% de sus suministros de gas de Rusia. Sin embargo, tras la invasión, la UE tomó medidas para reducir esta dependencia, diversificando sus fuentes hacia países como Noruega, Estados Unidos y Qatar.
- Gasto total desde 2022: Según datos del Centre for Research on Energy and Clean Air (CREA), los 27 estados miembros de la UE han gastado más de 205 mil millones de euros en combustibles fósiles rusos (incluyendo petróleo, carbón y gas) desde el inicio de la invasión en febrero de 2022 hasta diciembre de 2024. De este total, una parte significativa corresponde al gas, aunque no se desglosa específicamente en las fuentes disponibles.
- Gasto en 2024: En el tercer año de la guerra (2024), los países de la UE pagaron 21.9 mil millones de euros a Rusia por petróleo y gas, según CREA. Esto refleja una reducción en el volumen de exportaciones rusas de solo un 1% respecto al año anterior, a pesar de sanciones y esfuerzos por diversificar.
- Impacto de la interrupción del tránsito por Ucrania: El 1 de enero de 2025, se detuvo el tránsito de gas ruso a Europa a través de Ucrania tras la expiración de un acuerdo de cinco años. Esto afectó a países como Eslovaquia y Austria, que aún dependían de esta ruta. Gazprom perdió cerca de 5 mil millones de euros anuales en ventas de gas a Europa por esta vía, mientras que Ucrania dejó de percibir entre 800 millones y 1 mil millones de euros en tarifas de tránsito.
- Dependencia actual: Para 2023, la participación del gas ruso en las importaciones de la UE había caído al 8% (desde un 40% en 2021), y en 2024, las importaciones totales de gas ruso (incluyendo gas natural licuado, GNL) representaban el 18% de las importaciones de gas de la UE, según el informe State of the Energy Union de la Comisión Europea. A pesar de esta reducción, países como Bélgica, Francia y España siguen siendo puntos de entrada importantes para el GNL ruso, ya que las sanciones no afectaron este tipo de importaciones hasta el tercer año de la guerra.
- Consecuencias económicas: La interrupción de los suministros rusos en 2022 provocó un aumento drástico en los precios del gas, con el precio de referencia europeo (TTF holandés) alcanzando picos históricos. Aunque los precios se estabilizaron a niveles previos a la invasión para mediados de 2023, la reciente interrupción del tránsito por Ucrania y un invierno más frío de lo habitual en 2025 han vuelto a presionar los precios, que subieron a casi 49 euros por megavatio-hora a finales de 2024, según datos de Gas Infrastructure Europe.
Inversión de Europa en apoyo a Volodymyr Zelenskyy
El apoyo de Europa a Volodymyr Zelenskyy y Ucrania ha sido significativo desde el inicio de la invasión rusa en 2022, abarcando ayuda financiera, militar y humanitaria. Los datos más recientes disponibles son hasta diciembre de 2024, con algunas actualizaciones hasta marzo de 2025.
- Ayuda financiera de la UE y sus estados miembros: Según CREA y el Instituto Kiel para la Economía Mundial, entre febrero de 2022 y diciembre de 2024, los miembros e instituciones de la UE habían asignado 113 mil millones de euros en ayuda a Ucrania. Esto incluye:
- Ayuda macrofinanciera: En septiembre de 2022, Zelenskyy agradeció a la UE por confirmar 5 mil millones de euros en ayuda macrofinanciera, según Al Jazeera.
- Paquetes de defensa: En marzo de 2025, los líderes de la UE aprobaron un paquete de defensa que incluye inversiones en defensa aérea, misiles, drones, sistemas antidrones e inteligencia artificial, según NPR. El monto exacto no está especificado, pero se suma a los esfuerzos previos.
- Ayuda total de Europa: Si se incluye el apoyo de otras naciones europeas como el Reino Unido, Noruega, Islandia y Suiza, la cifra total alcanza los 247.37 mil millones de euros, de los cuales 132.3 mil millones ya han sido asignados, según el Instituto Kiel.
- Comparación con el gasto en gas ruso: Donald Trump afirmó en marzo de 2025 que Europa había gastado más en comprar petróleo y gas rusos que en apoyar a Ucrania. Según CREA, el gasto en combustibles fósiles rusos (205 mil millones de euros) supera la ayuda de la UE a Ucrania (113 mil millones de euros) hasta diciembre de 2024, pero si se considera la ayuda total de Europa (247.37 mil millones), la afirmación de Trump no se sostiene.
- Contexto político: Zelenskyy ha sido bien recibido por los líderes europeos, como en la cumbre de emergencia de la UE en marzo de 2025, donde fue invitado como líder no miembro. Alemania, bajo el canciller Friedrich Merz (quien asumió el cargo en febrero de 2025), ha mantenido su apoyo, aprobando en marzo de 2025 el mayor rearme desde la Segunda Guerra Mundial, lo que beneficia indirectamente a Ucrania.
La ayuda de Europa a Ucrania es significativa, pero la comparación con el gasto en gas ruso pone en evidencia una contradicción: mientras la UE apoya a Ucrania, sigue financiando a Rusia a través de compras de energía. La falta de unanimidad en la UE, con líderes como Fico y Orbán oponiéndose a sanciones más duras, debilita su posición. El paquete de defensa de marzo de 2025 indica un cambio hacia una postura más proactiva, pero su impacto dependerá de su implementación.
Conclusión
Gasto en gas ruso: Más de 205 mil millones de euros desde 2022, con 21.9 mil millones de euros en 2024, a pesar de una reducción de la dependencia (del 40% en 2021 al 18% en 2024).
Eurodiputados relacionados con Gazprom: Esteban González Pons está vinculado indirectamente a través de su hijo, Esteban González Guitart, quien fue apoderado de Gazprom en España entre 2017 y 2019. Gerhard Schröder, aunque no es eurodiputado, tuvo roles clave en Nord Stream, Rosneft y Gazprom, manteniendo vínculos hasta al menos 2023. Eurodiputados de partidos prorrusos en Eslovaquia (SMER) y Hungría (Fidesz) podrían estar alineados con intereses que benefician a Gazprom, pero no hay nombres específicos confirmados.
Apoyo a Zelenskyy: La UE y sus estados miembros han asignado 113 mil millones de euros hasta diciembre de 2024, con un total de 247.37 mil millones de euros si se incluye a otros países europeos. Un nuevo paquete de defensa fue aprobado en marzo de 2025, pero su monto no está especificado.
