Hasta no hace mucho a las bandas criminales que operaban especialmente en Madrid se les venían denominando “bandas latinas”, pero por aquello de no estigmatizar a un grupo, pasaron a llamarles bandas latinas. Pero analicemos los nombres de estas bandas criminales.
Las bandas criminales instaladas en Madrid, según información reciente, incluyen principalmente grupos de origen latino, así como otras organizaciones criminales internacionales que operan en la ciudad debido a su posición geoestratégica. Sin embargo, las que integran jóvenes, tanto menores como mayores de edad son en un 99%, de origen latino.
Estas bandas tienen una fuerte presencia en Madrid y suelen estar involucradas en actividades como robos, tráfico de drogas y enfrentamientos violentos:
Dominican Don’t Play (DDP): Activos en barrios como Alcobendas, Pozuelo de Alarcón, Alfonso XIII, Aluche, Argüelles, Carabanchel Alto, Campamento, Ciudad de Los Ángeles, El Carmen, Embajadores, Moncloa, Moratalaz, Oporto, Plaza Elíptica, Prosperidad, Tetuán, San Blas, San Cristóbal, Villaverde y Vista Alegre. Son considerados muy violentos y están formados mayoritariamente por dominicanos, aunque también incluyen colombianos y ecuatorianos.
Trinitarios: Operan en zonas como Alcalá de Henares, Leganés, Villalba, Hoyo de Manzanares, Fuenlabrada, Getafe, y barrios madrileños como Ciudad Lineal, Cuatro Caminos, Estrecho, Nuevos Ministerios, Orcasitas, Plaza Elíptica, San Blas, San Cristóbal, San Fermín, Tetuán, Urgel, Usera, Vallecas y Villaverde. Son conocidos por su alta conflictividad y enfrentamientos con los DDP.
Ñetas: Principalmente activos en Puente de Vallecas, pero también tienen presencia en Quintana, Villaverde, Arganzuela, Torrejón de Ardoz y Parla. Están formados mayoritariamente por puertorriqueños y ecuatorianos.
Latin Kings: Aunque su influencia ha disminuido desde su desarticulación en 2013, siguen activos en Alcorcón y barrios como Bilbao, La Latina, Lucero, Urgel, Aluche, Las Rosas, Oporto, Plaza Elíptica, San Blas, Getafe, Leganés, Parla, Torre Arias, Vallecas, Villaverde y Vista Alegre. Incorporan diversas nacionalidades, como ecuatorianos, colombianos y dominicanos.
Blood: Tienen bases en Alcorcón, San Isidro, Usera y Villaverde Alto. En esta banda, los marroquíes son mayoría, representando un cambio en el perfil tradicional de las bandas latinas.
Forty Two: Presentes en Alcalá de Henares, Alcorcón, San Fermín, San Sebastián de los Reyes, Prosperidad, Hortaleza, Fuenlabrada, Leganés, Vicálvaro y Villaverde Alto. Es una banda con menos presencia a nivel nacional.
Mara Salvatrucha (MS-13): Aunque minoritaria, esta banda de origen salvadoreño está presente en Madrid, específicamente en Asamblea, Puente Alcocer y Vallecas, a menudo asociada con el grupo La 18. Es conocida por su extrema violencia.
La 18: Asociada con la Mara Salvatrucha, opera en las mismas zonas de Madrid, como Puente Alcocer y Vallecas.
Las bandas latinas, como los DDP y los Trinitarios, dominan en número y visibilidad, especialmente en barrios vulnerables, mientras que las mafias internacionales operan de manera más discreta pero con mayor impacto económico.
Las cifras de delitos cometidos por bandas latinas en Madrid entre 2024 y 2025, según la información disponible, reflejan un panorama preocupante, aunque los datos específicos varían según las fuentes y los períodos reportados:
Detenciones relacionadas con bandas latinas:
Desde febrero de 2022 hasta diciembre de 2024, se han registrado más de 4,000 detenciones en el marco del plan especial contra bandas latinas en Madrid. De estas, 3,581 se reportaron hasta julio de 2024, según el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín.
Entre agosto y octubre de 2024, la Policía Nacional detuvo a 29 pandilleros, de los cuales 22 eran menores de edad, por delitos como tentativa de homicidio, pertenencia a organización criminal y riñas tumultuarias.
Armas incautadas:
Desde el inicio del plan en 2022 hasta diciembre de 2024, se han incautado 1,623 armas blancas y 25 armas de fuego.
Específicamente entre agosto y octubre de 2024, se incautaron 132 armas, de las cuales 117 eran blancas (incluidos 4 machetes) y 4 eran armas de fuego simuladas.
Hasta julio de 2024, se reportaron 1,500 armas blancas, 9 armas de fuego y 200 objetos peligrosos intervenidos.
Procedimientos judiciales y acusaciones:
En 2023, se tramitaron 34 procedimientos judiciales relacionados con bandas latinas, un aumento del 70% respecto a los 20 casos de 2022. De estos, se formularon 16 escritos de acusación y se celebraron 6 juicios, con 5 sentencias condenatorias.
En 2023, se acusó a 43 individuos por pertenencia a organizaciones criminales, un incremento del 129% respecto a los 14 acusados en 2022.
Homicidios y tentativas:
Desde marzo de 2023 hasta diciembre de 2024, no se reportaron homicidios consumados por bandas latinas, aunque en 2023 se registró un asesinato cometido por un miembro de los Dominican Don’t Play, que resultó en una condena a prisión permanente revisable.
En 2024, se reportaron 7 apuñalamientos graves e intentos de homicidio hasta junio, según la Policía Nacional.
Menores involucrados:
En 2023, el 60% de los integrantes de bandas latinas en Madrid eran menores de edad, especialmente en grupos como los Trinitarios y Dominican Don’t Play.
En 2021, se detuvo a 131 menores por actos violentos relacionados con bandas latinas, una cifra superior a los 88 de 2019 y 96 de 2018.
Cifra negra:
La Fiscalía de Madrid señala una “cifra negra” significativa, es decir, delitos no denunciados por miedo a represalias, lo que sugiere que las cifras reales podrían ser más altas.
La “cifra negra” mencionada por la Fiscalía sugiere que los datos oficiales podrían subestimar el alcance real de la delincuencia, y la falta de homicidios consumados desde 2023 no necesariamente implica una reducción de la violencia, ya que los apuñalamientos graves y las tentativas de homicidio siguen siendo frecuentes.
Resumiendo, como vemos, es más apropiado denominarlas Bandas Latinas, su origen y la mayor parte de sus integrantes son de origen latino. Las bandas latinas tienen raíces claras en comunidades latinas de EE.UU., como los Trinitarios (puertorriqueños) o los Latin Kings (ecuatorianos y dominicanos en Madrid), y sus nombres, rituales y símbolos están ligados a esa identidad cultural. Cambiar el nombre podría diluir esta especificidad y dificultar la identificación de su dinámica.
