Fallecido el Papa ¿quién podría sucederle?

Tras la muerte del Papa Francisco el 21 de abril de 2025, el proceso para elegir al próximo papa se llevará a cabo mediante un cónclave, donde los cardenales menores de 80 años votarán hasta alcanzar una mayoría de dos tercios. Actualmente, hay 135 cardenales elegibles para votar, de un total de 252, según datos recientes. El cónclave está programado para comenzar entre 15 y 20 días después de la muerte de Francisco, es decir, entre el 6 y el 11 de mayo de 2025, aunque podría iniciarse antes si todos los cardenales llegan a Roma.

La elección del próximo papa dependerá de las prioridades del Colegio de Cardenales, donde Francisco nombró a la mayoría de los votantes, lo que podría inclinar la balanza hacia un candidato progresista o moderado que continúe su legado. Sin embargo, las tensiones entre facciones conservadoras y progresistas podrían alargar el cónclave, que históricamente ha durado desde días hasta años (como el de 1271, que tomó casi tres años). Además, la elección de un papa no europeo, como Tagle o Turkson, reflejaría la creciente influencia de la Iglesia en el Sur Global, donde vive la mayoría de los 1.400 millones de católicos.

¿Cuáles son los posibles candidatos?

Aunque técnicamente cualquier varón católico puede ser elegido papa, desde 1379 siempre se ha seleccionado a un cardenal. Varios nombres han surgido como posibles sucesores, reflejando tanto la diversidad geográfica como las tensiones ideológicas entre progresistas y conservadores dentro de la Iglesia. A continuación, algunos de los candidatos más mencionados:
Cardenal Matteo Zuppi (Italia, 69 años): Arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, es considerado un favorito progresista y cercano a la visión de Francisco. Ha trabajado en misiones de paz, como en Ucrania, y aboga por una Iglesia más inclusiva, incluyendo temas como la aceptación de la homosexualidad y los derechos de los presos.

Cardenal Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67 años): Líder de la oficina de evangelización de la Iglesia, es otro candidato progresista que comparte las críticas de Francisco hacia las posturas rígidas sobre temas como la comunidad LGBTQ y los católicos divorciados. Sería el primer papa asiático, representando un cambio significativo.

Cardenal Pietro Parolin (Italia, 70 años): Como Secretario de Estado del Vaticano, es el segundo al mando y un fuerte candidato diplomático. Es visto como un continuador del legado de Francisco, aunque su elección rompería una tendencia, ya que no se elige a un Secretario de Estado como papa desde 1939.

Cardenal Péter Erdő (Hungría, 72 años): Arzobispo de Budapest, es más conservador teológicamente, opuesto a que los católicos divorciados y vueltos a casar reciban la comunión. Su disposición a colaborar con Francisco podría favorecerlo.

Cardenal Peter Turkson (Ghana, 76 años): Sería el primer papa africano si es elegido. Aunque etiquetado como progresista, lo que le ha perjudicado en cónclaves anteriores (2005 y 2013), sigue siendo un nombre relevante.

Cardenal Robert Sarah (Guinea, 79 años): Un candidato conservador, conocido por su oposición al aborto, la ideología de género y el islam. Su edad podría ser un factor en contra, pero algunos lo ven como una opción si la Iglesia busca un giro tradicionalista.

Cardenal Mario Grech (Malta, 68 años): Secretario General del Sínodo de Obispos, ha trabajado en la agenda inclusiva de Francisco, abogando por los marginados por su orientación sexual o estado civil.

Resumiendo, Matteo Zuppi y Luis Antonio Tagle parecen ser los favoritos progresistas, mientras que Péter Erdő y Robert Sarah representan opciones más conservadoras. El resultado dependerá de las negociaciones en el cónclave y de la dirección que los cardenales deseen para la Iglesia.