De donde procede el uso de los dedos para hacer cálculos

Releyendo uno de esos libros que uno tiene por casa, para ser más exacto, La Aritmética de Moya, editado en 1512, de hecho es uno de los originales, recordé el tema del uso de los dedos para realizar operaciones aritméticas, aunque, la mayor parte de la gente, piensa que eran para contar. Bien, se trata de una regla general para multiplicar cuando no se disponía de papel.
“Diez reales quántos maravedis valen? Saca el diezmo de diez reales, que es uno, y un real es treinta y cuatro, los quales treinta y cuatro asentarías equivalentemente en los dedos de la mano izquierda, comenzando del dedo Pollex, que es el dedo que dicen Pulgar, poniendo en él los tres de los treinta y quatro con el entendimiento, y en el otro dedo siguiente pondrás los quatro, y adelante un cero, por causa, que se sacó una vez el diezmo, como parece en la figura de la mano.”